Ocho hombres conversan y toman un refrigerio en un pequeño restaurante, la conversación entre ellos resulta tan familiar que parecen conocerse desde hace años, los temas de discusión son tan banales como lo son a veces entre las personas más íntimas. Las indumentarias de seis de ellos son impecables, todos en traje negro, todos perfectamente acicalados, como grandes hombres de negocios. Son el Sr. Blanco, el Sr. Rubio, el Sr. Naranja, el Sr. Azul, el Sr. Café y el Sr. Rosa. Así es, entre ellos no conocen ni sus nombres, no son hombres de negocios, son delincuentes, planean un gran asalto a una joyería, son perros de reserva.
