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Radio Serpenteo: Santa Sabina

Inauguro el año compartiendo música. En días tan turbulentos para el ánimo de compartir a través de la internet (QEPD Megaupload), Radio Serpenteo se renueva – a través del widget de Box.net – con material de Santa Sabina de aquí hasta que tenga nuevo ánimo de renovar la música. Son libres de descargar el material, pero están conminados a comprar el disco, si es de su gusto. Si, aún sigo comprando discos compactos en 2012.

Santa Sabina es el primer trabajo – homónimo claramente – de Santa Sabina. Rock con tintes jazzistas y cierta tendencia al gótico, Santa Sabina fue parte del soundtrack de mi adolescencia, junto con Cuca y la Castañeda, pero mientras éstos últimos estaban reservados para mis tiempos de desmadre y destrampe, Santa Sabina estaba reservado para mi tiempo de soledad y recogimiento en mi cuarto, tumbado en cama y soñando con Rita Guerrero (1964 – 2011), sueño húmedo de mi adolescencia y también de mi adultez.

Este primer disco nació bajo el cobijo de Discos Culebra, un sub sello o división de BMG dedicado a la búsqueda y reclutamiento de nuevas bandas de rock entre la creciente oferta de los albores de los 90’s. Tras el resurgimiento – en México – del rock en español en las postrimerías de los 80’s, de mano de grupos como Caifanes y Soda Stereo, el nacimiento de Discos Culebra supuso la consolidación de una escena rockera más firme en este país, alejando por fortuna a una porción de la juventud mexicana de Raúl Velasco y su decadente imposición de gustos musicales – menos subversivos – a través del aparato preferido del estado: la T.V.

A disfrutar pues si gustan!

Radio Serpenteo: Symptom of the Universe

Generalmente hablo de álbumes individuales en Radio Serpenteo, pero ahora me interesa platicar de un gran trabajo recopilatorio. Symptom of the Universe: The Original Black Sabbath 1970–1978 es una compilación editada en 2002, y es excelente para introducirse a Black Sabbath. Yo comencé a escuchar esta banda – y muchas otras -, por influencia de unos hermanos extraños, mismos que desafiaron la imposición de gustos musicales ofertada por Siempre en Domingo, programa de variedades musicales “oficialista”, cobijado por Televisa y el PRI, y dedicado a embobar a la masa,  allá por la década de los 80’s.

Black Sabbath es prácticamente la banda que lo inició todo en el Heavy Metal; la parafernalia negra y demoníaca que rodea a este sub-género del rock se le debe a esta banda y a su concepto de fusionar un estilo de rock acelerado con letras relativas a hechiceros, demonios, mujeres disolutas y demás temas desafiantes de las buenas costumbres, el acto circense se redondeó con vestimentas negras, gritos desaforados y pirotecnia. El concepto pegó rápido y ganó adeptos, algunos demasiados crédulos, quienes tomando por bandera al nuevo género se dedicaron a dar rienda suelta a sus delirios y dotaron al movimiento musical de verdadera mística demoníaca, al punto de que actualmente grandes sectores de la sociedad creen que ésta es realmente la música del diablo y sus secuaces. Quienes realmente siguen este movimiento y se informan de sus orígenes saben bien que Black Sabbath simplemente apostó a generar música de horror, de la misma manera que en la literatura y en el cine se apuesta por el terror y el horror, constituyendo géneros bien definidos en estas artes. Black Sabbath montó su numerito y después de dedicó a vivir de él.

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Radio Serpenteo: Pescado Rabioso

El widget de Box.net presente en este chiquero se actualiza. Desde Argentina, cuna quizá del mejor rock latinoamericano, llega Pescado Rabioso. “Desatormetándonos” es un discazo salido a las calles en 1972, casi cuarenta años atrás; yo ni figuraba en este mundo. Lo pesqué a través de otro enlace web, no recuerdo cuál, desde entonces figura en mi walkman, y hasta hace poco me hice con la versión no apócrifa a través de CD Universe. Rock de alta calidad, casi todo el álbum tiene un sonido progresivo de alta factura, pero también cuenta con algunos cortes sencillos que dejan manifiesta la versatilidad del grupo y de su frontman, el gran Luis Alberto Spinetta. Disfruten mientras su música esté presente aquí.

En otro orden de ideas, me treparé al carro de la actualidad y haré un apunte acerca del tema de Japón, el gran terremoto que lo sacudió y el posterior tsunami que devastó algunas de sus regiones. El apunte es el siguiente: no sean mezquinos y pasen por el siguiente enlace. No es necesaria una tarjeta de crédito, cualquier bellaco con cuenta de débito puede aportar, una acción vale más que mil palabras. Hasta pronto.

Radio Serpenteo: Rebel Cats

Vamos a rockabilear!! Casualmente también Gnoblis añadió recientemente a su blog una entrada recomendando un grupo de música de este estilo. Los Rebel Cats nos regalan una guitarra, un bajo y una batería que al unirse en frenética armonía nos remiten a los años 50’s, a pistas atestadas de chavales con pelo engominado y muñequitas con falditas abombadas y zapatos de charol. La música de Rebel Cats debe disfrutarse bailando, gritando y aullando como animal en celo, liberando ese animal interior que todos llevamos dentro.

Rebel Cats está conformado por Vincent Van Rock (Guitarras, armónica y coros) Vincent Monster (Voz principal y batería) Lalobilly (Contrabajo y coros). El disco homónimo es una chulada que puede conseguirse a atractivo precio en las tiendas Mixup; supongo que también estará disponible en descarga digital, pero yo tan chapado a la antigua, preferí asignarle un lugar en mi torre de CD’s. No hay mucho más que agregar, son nuestros oídos quienes dan cuenta y garantía de este gran trío, disfruten de su gran punch mientras estén presentes en el widget de Box.net.

Aauuuu!!!!!

Radio Serpenteo: Talkie Walkie

Música para atardeceres lluviosos, como el de ayer, o también para amaneceres de la misma condición, como el de hoy; la música de Air rezuma melancolía agridulce, se agradece tan acompasada y llena de artificios electrónicos. Air es un proyecto musical formado por un par de galos que han seguido la senda marcada por otro par de sus coterráneos, Thomas Bangalter y Homen-Christo, de Daft Punk, aunque éstos últimos hacen música menos melancólica.

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Radio Serpento: The Cars Greatest Hits

Entrada para la música que suena en el widget de Box.net.

Musicalmente, mi niñez en los 80’s estuvo muy marcada por las tendencias en la radio, Michael Jackson me hacía brincar de la cama a los primeros indicios de Thriller, o bien gritaba al unísono con mis primas – 10 años mayores a mi – cuando en la TV aparecía el circo de moda en eso días: Menudo. Como placer culposo aún me bailan los pies cada que escucho algunas canciones de estos tíos.

Pese a ello la influencia de mis hermanos terminó ganando y pronto me descubrí escuchando a los Beatles, washawasheando rolas de los Stones, Sabbath y Purple, y agitando mi incipiente conciencia con los estruendos de Zeppelin. Entre los gustos de mis hermanos estaba también el rock ochentero y no podía pasar día sin que la gabacha familiar tocara algo de Devo o Dire Straits.

Dejando la niñez y pasando a la adolescencia, los 80’s quedaron atrás y la influencia de mis hermanos dejó de ser tan notoria; la secundaría y los principios de los 90’s me atraparon agitando mis greñitas con Guns y Nirvanana, lo más representativo de aquella época. Hacia la mitad de los 90’s, como todo adolescente, creí que el mundo comenzó a girar cuando inició mi pubertad, y cuando retrospectivamente pensaba en mis gustos musicales antiguos, pendejamente tomé despreció por la música rock de los 80’s, en especial aquello que sonara muy pop.

Bien entrada la segunda década de mi vida, alguien llegó hasta mi y me presentó un disco. – Mira, escucha esta -, y las bocinas empezaron a tocar una canción que revivió en mi memoria, allá muy lejos, en la niñez. Era Shake It Up, que entonces sólo reconocía por cómo sonaba, pero no por nombre ni por interprete. Tomé el disco aún con dejo de desprecio y me retiré.

Una vez en casa no quise echar en saco roto la recomendación de mi amigo y puse el plato en la charola de discos. Reconozco que es grande la ignorancia mía, porque tras dos pasadas al disco comenzó a surtir el efecto que cada guitarrazo y cada batacazo debe rendir. Fue así como descubrí a The Cars, banda norteamérica que por diferencia generacional no conocía, perteneciente a una época musical de la cual renegaba por desconocimiento y por capacidad nula de apreciación.

The Cars no es una banda que haya cambiado al mundo de la música. No produjeron nunca un Darkside of the Moon magnificente, con la capacidad de ser el único plato musical enviado al espacio; no renovaron la forma de producir discos como los Beatles, las portadas de sus discos no son nada imaginativas y nada tienen que hacer en comparación con la del Sgt. Pepper’s. No hacían grandes solos de guitarra y no existía en sus canciones ese dejo de rudeza que suena en Zeppelin o Iron Maiden. Ni siquiera difundían un carácter rebelde y subversivo como Iggy Pop y sus Stooges, o como The Ramones; sin embargo, algo existe en esas canciones melosas y en ese rocksito pop pegajoso y juvenil que llega al tuétano y te convierte en fan. Este disco abrió mis ojos y me hizo aprender apreciar no sólo distintos tipos de rock, sino también distintos tipos de música. El rock no sólo se escucha por pose de rebeldía y desenfado, la música en su totalidad se escucha para disfrutar.  The Cars sólo hacían rock y baladitas para disfrutar y pasarla bien, y lo hacían muy bien.

Ahora lo digo sin tapujos, el rock pop de los 80’s rockea, y rockea duro. El autor de este blog recomienda integrar el disco The Cars Greatest Hits a tu librería musical, no te arrepentirás.

Radio Serpenteo: Yo nací un día nublado…

…yo nací un día nublado, creo que nunca paró de llover en la calles, alguien dijo que noviembre lloró.

Y la lluvia te concedió magia para crear música propia de corazones solitarios y necios, maestro José; para nosotros que tanto nos gusta la lluvia…

Hace ya bastante tiempo que trepé la primera parte de este concierto al widget musical de la barra lateral. Azul es la continuación de una auténtica experiencia que me gustaría haber vivido, pero nunca pude. En Al Rojo y Azul,  José Cruz y su Real de Catorce  inundan los oídos de un foro abarrotado de chilangos de ritmos propios del delta del Missisipi o de la ciudad de Chicago. En este par de discos confluyen la genialidad de un músico en silla de ruedas, la solitaria sombra de un ser que merodea por bares de París y es remedo de un lobo estepario, un piano que toca sin parar en las noches y un Dios que atisba por cerraduras en busca de obscenas escenas, pues hasta él debe tener morbo por las ricas y sudorosas situaciones mundanas.

Si quieren darle oportunidad a una parte muy memorable del blues mexicano, pero muy olvidada del rock mexicano, recomiendo adquirir estos 2 discos.

En tiempos recientes he estado muy solitario, después de varios ires y venires de Cihuaxochitl en los primeros 3 meses del año, siempre tocando la puerta de mi vida a conveniencia, un buen día decidí no abrir más; un tanto por su salud mental – es una niña -, un tanto por la mía, y un tanto por aburrimiento.